El gusano del corazón

Por muy romántico que sea el título, la verdad es que esta enfermedad puede ser calificada de cualquier manera menos de romántica. La dirofilariasis canina, filariasis canina o enfermedad del “gusano del corazón” es una enfermedad parasitaria zoonótica (cabe la posibilidad de ser transmitida a las personas) de distribución mundial, que afecta tanto a perros como a gatos, provocada por Dilofilaria immitis, y transmitida por varias especies de mosquitos.

Estos mosquitos, al picar al hospedador (p. ej. perro infectado) y succionar su sangre, adquieren “de regalo” varias larvas de Dirofilaria, llamadas microfilarias. Estas microfilarias sufren procesos de maduración larvaria dentro del mosquito, hasta que llegan a la fase L3 que es la forma en la que se transmite del mosquito al hospedador. Una vez que la L3 llega al hospedador, maduran hasta llegar a la fase adulta, reproduciéndose dentro de los grandes vasos sanguíneos del hosperdador, y dando lugar a a nuevas microfilarias.

Los síntomas que podemos encontrar una vez que los adultos se han situado, suelen ser de carácter cardiorrespiratorio: tos, expectoración, fatiga, disnea o dificultad respiratoria, edema pulmonar, ascitis, neumonía, todo ello como consecuencia de lesiones pulmonares vasculares e hipertensión pulmonar, que puede desembocar en fallo cardíaco congestivo.El proceso de maduración de una L3 hasta llegar a adulto puede durar unos 3 meses aproximadamente, momento en el cual las filarias adultas se alojan en las arterias pulmonares y el corazón. La longitud de estos gusanos adultos puede llegar hasta los 30 centímetros, y dado que se alojan en zonas tan esenciales como el corazón, si el diagnóstico no se hiciera de forma precoz, o al principio de la sintomatología cardiorrespiratoria, el desenlace puede ser fatal para el hospedador (el perro).

Es una enfermedad que tiene tratamiento, pero solo si la enfermedad no está muy avanzada, y los órganos no están muy afectados, el tratamiento tendrá éxito.

El mejor ataque siempre es una buena defensa, y por eso, para evitar esta enfermedad debemos hacer una prevención, ya sea con comprimidos mensuales de ivermectina (contraindicado en perros de raza Collie y sus cruces), spot-on o pipetas de Stronghold (R) o inyección anual de Guardian (R). Este último método es el más recomendable, tanto por su fiabilidad como por su seguridad y su comodidad.

Además de prevención, también es recomendable hacer chequeos para diagnóstico precoz de la enfermedad. Si los mosquitos tienen un período de gran actividad, que es en primavera-verano, lo más recomendable sería hacer el chequeo en los meses posteriores (octubre, noviembre y diciembre), y hacerlo junto con otra enfermedad también transmitida por mosquitos: la leishmaniasis.

El procedimiento es muy sencillo: se le extrae una muestra de sangre a la mascota y con ella se realiza un  test rápido por cada enfermedad, que nos dan el resultado en pocos minutos, con una muy alta fiabilidad.

Por eso, en Clínica Veterinaria Alcazaba promovemos, además de la prevención, el diagnóstico precoz, y recomendamos a nuestros clientes el chequeo Filaria-Leishmania durante los meses de Octubre, Noviembre y Diciembre, a un precio especial, y gratuito para nuestros clientes igualados. Pregúntenos e informese.

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